Receta de ensalada de escarola y granada

Creado El 27 Febrero, 2015 | 0 Comentarios

Receta de ensalada de escarola y granada

En la dieta de mantenimiento del Método Luzón, La dieta Gourmet, vas a encontrar esta ensalada que incluye dos ingredientes de temporada de invierno: escarola y granada. La granada es conocida como una de las superfrutas debido a su gran poder antioxidante y sus propiedades beneficiosas para la salud. Gracias a estos antioxidantes, la granada ayuda a frenar el proceso de envejecimiento y a mantener la piel sana. Además, estos antioxidantes favorecen la circulación sanguínea y reducen la presión arterial, por lo que la granada ayuda a prevenir enfermedades del corazón y mantener una buena salud cardiovascular. La granada, como fruta carnosa que es, posee elevado contenido en agua, siendo su valor energético muy bajo: 31 cal/100 g. Las proteínas representan un porcentaje muy bajo en su composición, aunque superior al de los lípidos. Es una fruta rica en minerales, destacando el potasio, aunque también aporta fósforo, manganeso, calcio, hierro y magnesio. Entre las vitaminas, contiene principalmente vitaminas C, B1 y B2, aunque en pequeñas cantidades. Ingredientes: 100 g de granada (media granada) 100 g de escarola 1 cucharada sopera de aceite de oliva una pizca de ajo sal y vinagre Elaboración: Preparar una vinagreta con el aceite, el vinagre, la sal y la pizca de ajo. Se puede añadir un poco del centro del puerro picado muy fino. Limpiar y trocear la escarola y colocarla en un bol o plato hondo. Sacar los granos de la granada con ayuda del mango de un mortero, dando pequeños golpes sobre la cáscara. Añadir la vinagreta sobre la ensalada, envolver bien y dejar reposar unos minutos antes de consumir para que se impregne bien de sabor. Esta y otras ricas recetas las puedes encontrar en el libro La Dieta Gourmet. Síguenos en Facebook y Twittwer  ...

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El jamón ibérico, bueno para la salud cardiovascular y la presión arterial

Creado El 20 Febrero, 2015 | 0 Comentarios

El jamón ibérico, bueno para la salud cardiovascular y la presión arterial

La Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Universitario Ramón y Cajal ha llevado a cabo por primera vez a nivel mundial dos estudios sobre los efectos vasculares del jamón ibérico de cebo y de bellota. Se ha estudiado la capa de revestimiento interno de nuestras arterias, el endotelio, y el resultado muestra que mejora nuestros vasos sanguíneos y la presión arterial. Además, sus beneficios duran seis semanas. El jamón es considerado por la medicina tradicional y por la población general como perjudicial en enfermos con patologías metabólicas y/o cardiovasculares. Como consecuencia de ello, se vienen dictando directrices recomendando un consumo esporádico y muy moderado, no sólo en sujetos con dichas patologías sino en población sana, sin haberse realizado antes los estudios pertinentes. Ahora, los resultados del estudio dirigido por el Dr. José Sabán, parecen desmentir esta creencia cuando se consume en cantidades moderadas -50g/día- por un plazo continuado de 6 semanas. Los resultados no han sorprendido a los investigadores ya que estas variedades de jamón, además de contener proteínas de alta calidad y ser ricas en minerales y vitaminas liposolubles, tienen un elevado contenido en ácidos grasos monoinsaturados -ácido oleico, principal componente del aceite de oliva- así como una riqueza en polifenoles que actúan como potentes antioxidantes. Medio centenar de sujetos sanos completaron cada uno de los estudios, con una edad entre 25 y 55 años, media cercana a los 40 años. Los sujetos con ligero sobrepeso, sin otros factores de riesgo cardiovascular y los fumadores no fueron excluidos del estudio.Los resultados de ambos estudios, pendientes de publicación, mostraron que su consumo regular se asociaba a beneficios cardiovasculares. Aunque ambos tipos de jamón mostraron una mejora de la función endotelial, dicha mejora fue superior en el caso del jamón de bellota, lo cuál sería explicable por su mayor contenido en unos compuestos denominados polifenoles, potentes antioxidantes y antiinflamatorios a nivel vascular.Por otra parte, ninguno de los dos jamones produjeron ganancia de peso ni modificaron el perfil lipídico, ni siquiera el de los triglicéridos, que es creído que se elevan por definición cuando se consume cualquier tipo de embutido. A diferencia de otros estudios llevados a cabo con jamón ibérico, realizados con un aporte suplementario de ácido oleico, en estos dos estudios no se observaron elevaciones del colesterol bueno (HDL) y a pesar de ello se produjo lo más importante, la mejora endotelial anteriormente citada.Ambos jamones se comportaron como “reductores de la presión arterial” a pesar de tratarse de alimentos ricos en sodio. El descenso tensional sería atribuible a la mejora del funcionamiento endotelial. Dicho descenso, que fue moderado, en ningún caso resultó perjudicial para la salud del sujeto sino todo lo contrario ya que, dentro de los valores de normalidad, la tensión arterial, como el colesterol malo (LDL), cuanto más bajos mejor, incluso en población sana. Los beneficios endoteliales y tensionales permanecieron, de forma sorprendente, hasta 6 semanas después de finalizado el periodo de consumo...

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Zumos y batidos verdes, sanos pero no detox

Creado El 12 Febrero, 2015 | 0 Comentarios

Zumos y batidos verdes, sanos pero no detox

Los batidos y zumos verdes están compuestos por la combinación de frutas y vegetales de hoja verde. Forman un cóctel de vitaminas y minerales muy saludable, pero en los últimos meses estamos recibiendo un auténtico “bombardeo” de mensajes contradictorios sobre ellos. Se les adjudica desde valores de superalimento hasta propiedades desintoxicantes o la posibilidad de convertirse en sustitutivos de las comidas. Las llamadas dietas “detox” se han propugnado periódicamente como remedio quasimágico desde hace muchos años para “depurar” nuestro organismo y, ahora, resurgen con furor. He de decir que, si bien no es aconsejable estar una serie de días tomando exclusivamente licuados vegetales, el hecho de tomar frutas y vegetales licuados o no en algún momento del día, para aquellas personas que de otro modo no lo harían, es positivo. Otra cosa es pretender que estos licuados tengan propiedades de eliminar tóxicos del organismo. Para eso ya están el hígado, los riñones o los macrófagos, por ejemplo y, desde luego, ningún estudio serio ha demostrado hasta la fecha que esos brebajes tengan un efecto depurador. Si una postula que lo adecuado es comer bien todos los días y aportarle al cuerpo todos los nutrientes que necesita para estar en óptimas condiciones físicas y mentales, suena a perogrullada y obviedad, además de aburrido. Cualquier enunciado con tintes de “novedoso” tiene mucho más tirón. Digo más: hasta abogaría por sustituir una de las comidas por uno de estos licuados siempre y cuando el interesado supiera cómo suplir el resto del día con los nutrientes que no aportan. ¿Que en ocasiones o con mayor frecuencia de la que nos gustaría comemos y/o bebemos más de lo debido o de modo desequilibrado? Retomemos en cuanto podamos los buenos hábitos, pero no de manera radical siguiendo las indicaciones del o de la gurú de turno, cuya capacitación científica puede no ser la idónea. Si ha habido un exceso de alcohol, suprimámoslo o moderémoslo. Si de azúcar o de glúcidos simples, volvamos a los alimentos de origen vegetal (no necesariamente todos crudos) en abundancia. Si de proteínas de origen animal, tomemos la cantidad diaria necesaria, pero no más (un adulto con unos 200 g de carne o pescado al día tiene suficiente). Si hemos excedido las calorías, podemos hacer una dieta hipocalórica, pero siempre equilibrada. Esto sí que nos asegura tener nuestro organismo en buenas condiciones, nuestro estado de ánimo optimizado y nuestro sistema inmunológico dispuesto a enfrentarse a las agresiones....

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¿Hay grasas buenas y grasas malas?

Creado El 11 Febrero, 2015 | 0 Comentarios

¿Hay grasas buenas y grasas malas?

Las grasas no pueden faltar en la dieta. Pero no todas las grasas son iguales. Saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas ¿Cuáles son sus diferencias? ¿Qué ácidos grasos son buenos para la salud y cuáles hay que evitar? El 30% de las calorías de una dieta debe provenir de los lípidos, así que vamos a elegir los mejores. Las grasas son la principal forma de almacenamiento de energía a través del tejido adiposo. Este tejido sirve de sostén de órganos y nervios, manteniéndolos en posición y protegiendo contra traumatismos. También sirve como aislante térmico. Los lípidos (grasas) intervienen en el transporte y absorción de las vitaminas liposolubles y aumentan la palatabilidad de los alimentos (los hacen más sabrosos), así como la sensación de saciedad. En mi libro La Dieta Gourmet se incluye la siguiente división de las grasas: ÁCIDOS GRASOS SATURADOS (AGS): En general, provienen sobre todo de la grasa de los herbívoros (cordero, vaca, etc.), aunque también del aceite de palma (bollería industrial) y de coco. Producen un aumento de LDL-colesterol (el peligroso) en sangre. El aporte calórico de una dieta a expensas de estos ácidos no debe sobrepasar el 8%. ÁCIDOS GRASOS MONOINSATURADOS (AGM): Se encuentran fundamentalmente en los aceites de origen vegetal (ácido oleico). En todos, excepto el de semilla palma, el de coco y el de cártamo. El que tiene mayor contenido es el de oliva. El de soja, cártamo, maíz y cacahuete tienen menos. Disminuyen en sangre el colesterol LDL (el peligroso). El aporte calórico diario debe ser del 12% del total de calorías.  ÁCIDOS GRASOS POLIINSATURADOS (AP): Entre ellos se encuentran los ácidos grasos esenciales, así llamados porque el hombre no los puede sintetizar y necesitan ser aportados por la dieta. Hay dos tipos de AGP Esenciales: los Omega-3 y los Omega-6. LOS OMEGA 6 intervienen más en la coagulación. LOS OMEGA-3 –eicosapentanoico y docosahexanoico– equilibran la acción del ácido araquidónico que origina, cuando sus metabolitos se producen en exceso, trombosis y artritis y disminuyen la producción hepática de triglicéridos y de apolipoproteína B, constituyentes ambos de VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad peligrosas para la buena circulación de la sangre). Son precursores de las prostaglandinas que interfieren con la coagulación sanguínea. Una ingesta excesiva prolonga los tiempos de hemorragia, lo que entraña un riesgo. Intervienen en la formación de hormonas que regulan la presión arterial, frecuencia cardiaca, dilatación vascular, coagulación sanguínea, respuesta inmunológica y en el sistema nervioso central. Los Omega-3 se encuentran en aceites de semillas vegetales (lino, nabo silvestre o canola, de germen de trigo, de nuez; de girasol y fríjol de soja, aunque también tienen bastante Omega-6 y en peces de aguas frías y profundas (sardinas, caballa, salmón, atún, anchoas, jurel, salmonete, pez espada, bonito, palometa). El aporte diario debe ser el 10% del total de las calorías. Síguenos en Facebook y...

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Los dulces no engordan más que los salados

Creado El 4 Febrero, 2015 | 0 Comentarios

Los dulces no engordan más que los salados

Los dulces engordan, sí, pero un dulce, por el hecho de tener azúcar, no engorda más que un alimento salado. Depende de su composición. Si está elaborado con más o menos grasa, tendrá un contenido calórico elevado. La cuestión no está en el dulce sino en la cantidad de carbohidratos complejos y de fibra vegetal tomada en esa comida que, como se explica en mi libro La Dieta Gourmet, evitará el paso rápido del azúcar a sangre. Estas son las calorías que aportan los nutrientes principales: Hidratos de Carbono (Azúcares): 3,8 kcal/g Proteínas: 4 kcal/g Grasas: 9 kcal/g En el caso de las proteínas, se requiere un gasto más importante de energía para degradarlas en moléculas más pequeñas, y por tanto, «engordan» menos que los carbohidratos. Después de las grasas, el alcohol (7 kcal/g) es lo que más calorías aporta, con la peculiaridad de que solo sirven para almacenarlas como grasa. Son «calorías vacías». De cualquier modo, cuando se toma a lo largo del día una cantidad importante de bebidas o infusiones dulces, es recomendable añadir, en lugar de azúcar, edulcorantes artificiales o naturales desprovistos de calorías. No hace mucho que se ha comercializado el extracto de Stevia, planta de la que se obtiene este endulzante que no aporta calorías y, con poca cantidad, se logra un sabor dulce y natural. La fructosa, el azúcar de la fruta, proporciona las mismas calorías que el azúcar común (sacarosa) aunque posee un poder edulcorante mayor, y por tanto, se necesita menor...

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