Otros enemigos de la dieta: Las vacaciones

Creado El 20 marzo, 2018 | 0 Comentarios

Otros enemigos de la dieta: Las vacaciones

Una vez finalizado el XIV Congreso de la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad), en el que se han tratado las perspectivas actuales para abordar el manejo de esta enfermedad, que afecta a 300 millones de personas en el mundo y a un billón de personas con sobrepeso, me gustaría hacer un breve resumen de lo tratado y aportar mi granito de arena en lo que al modo de rebajar esta cifra se refiere; lo que, al fin y al cabo, es lo que buscamos todos los que nos dedicamos a tratar a personas con sobrepeso u obesidad. Cada vez vamos conociendo más los múltiples elementos que condicionan el hecho de que haya un desequilibrio entre ingreso y gasto de energía: factores genéticos, metabólicos, la microbiota (composición de las bacterias intestinales), el reloj interno, el entorno y sus condicionantes, el tipo de dieta, la actividad física y otros muchos que no voy a mencionar aquí por no entrar en tecnicismos. A medida que se va avanzando en el conocimiento de todos estos determinantes, nos vamos acercando más a la posibilidad de desarrollar una dieta individualizada para cada sujeto y poder determinar su composición concreta en nutrientes. Lo que es evidente es que nuestro organismo aún está programado para sobrevivir en épocas de carestía y no de sobreabundancia de alimentos, por lo que la tendencia natural es a generar depósitos de reserva para cuando “no haya”. En la actualidad, el 60% de la población adulta en los países desarrollados tiene sobrepeso u obesidad y en los países en desarrollo ya alcanza al 30%. A la hora de intentar revertir esta situación, no todos los individuos se comportan igual: hay quien modificando sus hábitos alimenticios y aumentando su actividad física, consigue normalizar su peso y mantenerlo; pero también están los que, pese a llevar una dieta y realizar ejercicio, no consiguen el objetivo. Para este último grupo, solo quedan dos alternativas (sin prescindir de las anteriores): los fármacos, o la cirugía, o ambos. En lo que respecta a los fármacos, en la actualidad disponemos de algunos que consiguen una disminución de peso relativa y una mejora del perfil metabólico del paciente; pero aún es insuficiente. Se han expuesto en el Congreso diversas vías de investigación, aún en fase experimental, bastante prometedoras. Como quiera que, en todos los casos de sobrepeso u obesidad, es necesario un replanteamiento en el modo de comer y que éste debe de ser definitivo y no puntual para evitar volver a la situación inicial, voy a centrarme esta vez en otro Enemigo de una Dieta de Adelgazamiento: LAS VACACIONES No me refiero a periodos cortos, como puede ser un fin de semana o un “puente”, sino a descansos de dos o más semanas, como las vacaciones navideñas o estivales. Es un hecho que he ido constatando a lo largo de mi ejercicio profesional y...

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El ácido graso omega-3 ayuda a regular la función vascular

Creado El 9 marzo, 2018 | 0 Comentarios

El ácido graso omega-3 ayuda a regular la función vascular

Una dieta con alto contenido en ácido graso poliinsaturado omega-3 tiene importantes beneficios para nuestra salud. Según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid, puede ayudar a regular la función vascular y a prevenir el incremento de colesterol en la pared arterial. Los autores del trabajo, liderado por la investigadora Mercedes Ferrer, señalan que, “además del colesterol, hemos detectado siete productos derivados de la oxidación del colesterol (oxisteroles). Estos se consideran los principales contribuyentes en el desarrollo de aterosclerosis y un factor de riesgo cardiovascular más importante que el propio colesterol”. Además de los principales factores de riesgo cardiovascular, como son la hipertensión, la hipercolesterolemia, la diabetes, el tabaquismo y el sedentarismo;  la pérdida de hormonas sexuales también influye de forma muy importante en la aparición de enfermedades cardiovasculares. Por ello, esta investigación se ha realizado con ratas orquidectomizadas (que han perdido la función gonadal, relacionada con la producción de hormonas sexuales). Es el segundo trabajo que realiza este equipo, que ya demostró que una dieta con suplemento de omega-3 tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios, así como una mejora del perfil lipídico, de manera que se produce un efecto cardioprotector. Ahora, afirman “hemos demostrado por primera vez la relación existente entre la acumulación de los oxisteroles en la pared arterial y los cambios observados en la producción de distintos factores que regulan la función vascular”. Se trata de un estudio importante, ya que la pérdida de hormonas sexuales influye en la aparición de enfermedades cardiovasculares. Esto ocurre tanto en mujeres a partir de la menopausia, como en  hombres cuando tienen un declinar fisiológico de andrógenos, en especial, de testosterona, por la edad, o por hipogonadismo, o por supresión farmacológica de estas hormonas como tratamiento de un cáncer de próstata. En todos estos casos, el suplementar la dieta con omega-3 puede contribuir a prevenir las enfermedades cardiovasculares. Dado que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en nuestra sociedad y que es previsible que aumenten debido al envejecimiento de la población, el conocimiento de los mecanismos implicados en estos procesos es fundamental para la prevención o mitigar sus...

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Dieta vegetariana o dieta mediterránea: ¿Cuál es mejor para adelgazar y reducir el riesgo cardiovascular?

Creado El 2 marzo, 2018 | 0 Comentarios

Dieta vegetariana o dieta mediterránea: ¿Cuál es mejor para adelgazar y reducir el riesgo cardiovascular?

¿Qué dieta es mejor para adelgazar y para reducir el riesgo cardiovascular: la vegetariana o la mediterránea? Eso es lo que se ha preguntado un grupo de investigadores que ha llevado a cabo durante tres meses un estudio que concluye que seguir una dieta lacto-ovo-vegetariana baja en calorías o una mediterránea también baja en calorías, ambas son beneficiosas para bajar peso y reducir el riesgo cardiovascular. Para llegar a esta conclusión, el equipo del doctor Francesco Sofi, de la Universidad de Florencia, llevó a cabo un estudio con 118 participantes de edad media de 51 años, la media del peso era de 81 kg y el IMC promedio de 31. Los participantes en el estudio siguieron una dieta lacto-ovo-vegetariana o una dieta mediterránea durante tres meses. En todos los casos recibieron consejo nutricional para seguir un patrón de alimentación u otro. Además, todos comieron la misma cantidad de cereales, frutas, verduras, patatas, dulces y aceite de oliva, aunque, en el caso de la vegetariana añadieron más legumbres, frutos secos, semillas de lino, aguacate (para compensar el déficit de ácidos grasos esenciales provenientes del pescado), huevos y productos lácteos. El número de calorías era similar en ambas dietas, así como la proporción de nutrientes (50-55% de glúcidos, 25-35% de grasas y 15-20% de proteínas). Tres meses después de comenzar con esta dieta, se observó que los participantes habían perdido una media de 1,88 kilos los que seguían una dieta vegetariana y 1,77 kg  los que seguían la mediterránea. La pérdida de masa grasa fue similar en ambos casos. En cuanto al riesgo cardiovascular, el 44% del total de los participantes que llevó a cabo la dieta lacto-ovo-vegetariana mejoró su riesgo cardiovascular, bien por haber disminuido el Colesterol total, el Colesterol LDL, los Triglicéridos, o por haber reducido el IMC. De los que siguieron la dieta mediterránea, el 34% del total del grupo mejoró su riesgo cardiovascular. La dieta vegetariana, por ser baja en colesterol, grasa y ácidos grasos saturados ayuda a tener unas tasas más bajas de colesterol y la mediterránea ayuda a reducir los niveles de triglicéridos. Esta investigación demuestra que si una persona “desea seguir una dieta vegetariana puede obtener un efecto beneficioso como con la dieta mediterránea. Lo más importante es pedir asesoramiento e instrucción a un nutricionista experto para evitar posibles deficiencias, como, por ejemplo, de vitamina B12”, afirma el doctor Sofi. Lo importante no es tanto centrar el debate en si carne sí o no, sino centrarse más en el resto de los nutrientes. Una dieta saludable debe ser rica en vegetales, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos,  y baja en cereales refinados, comidas procesadas con azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio. Debe ser sostenible y...

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