Los suplementos de ácidos grasos omega-3 no mejoran la salud cardiovascular

Creado El 30 julio, 2018 | 0 Comentarios

Los suplementos de ácidos grasos omega-3 no mejoran la salud cardiovascular

¿Es conveniente tomar suplementos de omega-3 para mejorar nuestra salud? Según un estudio realizado por la Universidad de East Anglia (Reino Unido), no reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, muertes por enfermedad coronaria, derrames cerebrales o arritmias cardiacas. Lee Hooper, el autor principal de este trabajo afirma que “los médicos deben saber que, a menos que haya una necesidad específica de reducir los triglicéridos, no hay razón para alentar el uso de suplementos de omega-3. Además, añade, “sería mejor que los pacientes gastaran dinero en comer bien o mantenerse en forma”. Para llegar a esta conclusión, se revisaron los datos de 79 estudios que abarcaban a más de 112.000 personas. Se trataba de estudios de entre 12 y 72 meses de duración llevados a cabo en adultos con diversos grados de riesgo cardiovascular. En la mayoría de estudios se les suministraba suplementos de LCn3 (Ácidos grasos de cadena larga eicosapentanoico y docosahexanoico) mediante cápsulas. En otros se comparaba la ingesta de alimentos enriquecidos con LCn3 o ALA (Ácido Alfa Linolénico)  frente a placebo o, simplemente, una dieta habitual. En todos los casos se encontró poco o ningún efecto tras el aumento de la ingesta de LCn3 en la mortalidad por todas las causas, si se comparaba con aquellos sujetos que habían consumido placebo o seguían una dieta habitual. Tampoco se pudo comprobar que mejorase la mortalidad cardiovascular, los eventos cardiovasculares, la enfermedad coronaria o los accidentes cerebrovasculares. Sí se apreció que las grasas omega-3 reducen los triglicéridos a largo plazo y también aumentan ligeramente el colesterol HDL (el bueno), pero “no parece que haya otros efectos sobre la salud”, comenta Hooper. Por otra parte, no hay que olvidar que la grasa de pescado tiene potenciales efectos adversos, como la toxicidad por altos niveles de mercurio y que las grasas omega 3 pueden aumentar el tiempo de hemorragia o disminuir la respuesta inmunitaria normal. A la vista de los resultados, Hopper afirma que, para reducir el riesgo cardiovascular, es más interesante centrarse en las intervenciones del estilo de vida que sí funcionan: seguir una dieta de alta calidad, moderación en el consumo de alcohol, no fumar y mantenerse activo y en...

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Peligros de los envases y aditivos alimentarios

Creado El 27 julio, 2018 | 0 Comentarios

Peligros de los envases y aditivos alimentarios

La Academia Americana de Pediatría acaba de publicar en Pediatrics un informe sobre la necesidad de revisar las políticas reguladoras para proteger a la población de los efectos fisiológicos y cognitivos de los envases y aditivos alimentarios, ya que consideran que los criterios de seguridad actuales son simplistas y están anticuados; siendo la población infantil la más vulnerable, dado que la exposición a estas sustancias en los niños es proporcionalmente mayor al tener menor peso que un adulto y tener sus órganos de detoxificación aún inmaduros. Muchas de estas sustancias no han sido evaluadas suficientemente, o no se ha contemplado sus efectos como disruptores endocrinos (capacidad de alterar el equilibrio hormonal), o sobre el desarrollo del cerebro, y sus repercusiones sobre la salud infantil aún son desconocidas. Por parte del consumidor, conviene recordar que es aconsejable decantarse por las frutas y vegetales frescos, limitar el consumo de comidas altamente procesadas y evitar calentar en el microondas bebidas o platos en envases de plástico. Existen dos categorías genéricas de aditivos: Aditivos indirectos, que se refieren a las sustancias contenidas en los materiales en contacto con la comida, como adhesivos, pigmentos, revestimientos, papel, cartón, plástico y otros polímeros. Los Aditivos directos incluyen colorantes, conservantes y potenciadores del sabor añadidos a los alimentos durante su procesado. En ambas categorías, los autores han identificado los seis tipos de aditivos más peligrosos, basándose en la evidencia recopilada hasta la fecha: –Bisfenoles: Utilizados en la manufactura de recipientes de comida y botellas, estos compuestos se han asociado con disrupción endocrina y del desarrollo neurológico, actividad obesogénica, modificación del momento de la pubertad, disminución de la fertilidad, alteraciones neurológicas y del desarrollo inmunológico. Un Bisfenol, el Bisfenol A, ya se ha prohibido en la fabricación de biberones y vasitos para bebés. –Ftalatos: Presentes en el film de plástico, en las pajitas de plástico y en envases plásticos, también se han asociado con la disrupción endocrina y actividad obesogénica, asimismo afectan al desarrollo sexual de los varones, pueden contribuir a generar obesidad infantil, resistencia a la insulina y también enfermedad cardiovascular. –Perfluoroalquilos: Se utilizan en la manufactura de papel de horno y envases de cartón. Se han asociado con inmunosupresión, disrupción endocrina, alteración de la función tiroidea y bajo peso al nacer. –Perclorato: Se añade a menudo a los envases de comida seca para controlar la electricidad estática. Se ha demostrado que altera la producción de hormona tiroidea, pudiendo afectar la función cognitiva en los recién nacidos, particularmente si la madre ha estado expuesta en el primer trimestre de embarazo. –Nitratos y Nitritos: Son aditivos directos en los alimentos que se utilizan como conservantes y potenciadores del color en carnes curadas y procesadas, pescado y queso. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer los clasificó en 2006 como “probable carcinógeno humano”. Existe una preocupación desde hace mucho tiempo relativa a su uso porque se han asociado...

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El consumo de grasas lácteas no se relaciona con enfermedades cardiacas y cerebrovasculares

Creado El 23 julio, 2018 | 0 Comentarios

El consumo de grasas lácteas no se relaciona con enfermedades cardiacas y cerebrovasculares

En los últimos años, los lácteos han sido un grupo de alimentos con mala fama. Un estudio, llevado a cabo por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas (Houston, EEUU), señala que no existe relación significativa entre el consumo de grasas lácteas, presentes en la leche entera, el yogur, el queso o la mantequilla, y la aparición de enfermedades cardiacas y cerebrovasculares. Este trabajo, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, incluso concluye que ciertos tipos de grasas lácteas pueden contribuir a evitar que se sufra un ictus grave. Marcia Otto, la principal autora de la investigación, afirma que “nuestros hallazgos no sólo respaldan, sino que también fortalecen significativamente, la creciente evidencia que sugiere que la grasa láctea, contrariamente a la creencia popular, no aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca o mortalidad general en personas mayores. Los resultados apuntan a que un ácido graso presente en los lácteos puede reducir el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, particularmente por ictus”. En este estudio se ha evaluado durante 22 años la relación de los biomarcadores de los ácidos grasos presentes en la grasa láctea con la enfermedad cardiaca y la mortalidad. Analizaron datos de cerca de 3.000 adultos mayores de 65 años y se midieron los niveles plasmáticos de tres ácidos grasos diferentes de productos lácteos en 1992, seis y 13 años más tarde. Se observó que ninguno de los tipos de ácidos grasos estaba asociado a la mortalidad total. Es más, uno de ellos estaba relacionado con una menor incidencia de muertes por enfermedades cardiovasculares. Aquellas personas con niveles más altos de estos ácidos grasos contaban con un 42% menos de riesgo de morir por ictus. Estos resultados evidencian la necesidad de revisar la orientación dietética actual sobre los productos lácteos enteros, que son fuentes ricas en nutrientes como calcio y potasio, esenciales para la salud no sólo durante la infancia sino también a lo largo de la vida, siendo un excelente alimento para prevenir la desnutrición y la osteoporosis. Por otra parte, los lácteos bajos en grasa con frecuencia llevan importantes cantidades de azúcar, lo que puede provocar una mala salud cardiovascular y metabólica. Este trabajo contribuye a aportar una información rigurosa a los consumidores, expuestos a tanta información diferente y conflictiva sobre la dieta, en este caso, en relación con las grasas. La autora afirma que “es importante contar con estudios sólidos para que las personas puedan tomar decisiones más informadas basadas en hechos científicos en lugar de...

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Diez recomendaciones para prevenir el cáncer

Creado El 10 julio, 2018 | 0 Comentarios

Diez recomendaciones para prevenir el cáncer

El Fondo Mundial para la Investigación sobre el Cáncer y el Instituto Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AICR) han lanzado un informe en el que se realizan una serie de recomendaciones para prevenir el cáncer, basadas en estudios realizados a lo largo de 30 años en una población de 51 millones de personas, de las cuales 3,5 millones han padecido un cáncer en 17 localizaciones diferentes,  que evidencian que existe un vínculo entre el cáncer y el estilo de vida. Se trata de diez recomendaciones básicas que, siguiéndolas todas, deberían producir una reducción notable del riesgo de cáncer. Mantener un peso saludable. Muchos cánceres están relacionados con sobrepeso, obesidad y un índice de masa corporal. Realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada o 75 de alta intensidad. Se ha comprobado que más ejercicio puede ser más efectivo para prevenir el cáncer. Llevar una dieta con alto consumo de cereales integrales, vegetales, frutas y legumbres. Consumir al menos 30 gramos de fibra al día y al menos 5 porciones de frutas y verduras con pocas féculas. Reducir el consumo de carne roja y procesada, ya que las aminas heterocíclicas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos que se forman cuando la carne se cocina a altas temperaturas tienen un potencial mutagénico, y los alimentos con altas cantidades de sal, como es el caso de la carne procesada, pueden dañar el revestimiento del estómago. El consumo máximo de carne roja debe limitarse a 350-500 gramos por semana. No consumir alcohol, ya que incluso niveles moderados aumentan el riesgo de cáncer debido a la presencia del acetaldehído, un metabolito de la oxidación del alcohol. Además, también puede elevar los niveles de estradiol circulante. Limitar el consumo de alimentos con altos niveles de grasa, almidón o azúcar, especialmente de alimentos procesados, comida rápida… Evitar consumir bebidas endulzadas con azúcar ya que están relacionadas con la obesidad. No tomar suplementos para prevenir el cáncer. Basta con una dieta saludable como la que se propone en estas recomendaciones para reducir el riesgo notablemente. También se aconseja a las nuevas madres amamantar al bebé, ya que la lactancia protege contra el cáncer de mama y reduce el riesgo de obesidad infantil. Los pacientes con historial de cáncer deberían seguir también estas recomendaciones en la medida de sus...

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