Los enemigos de la dieta de adelgazamiento: Cómo vencerlos

Creado El 13 febrero, 2018 | 0 Comentarios

Los enemigos de la dieta de adelgazamiento: Cómo vencerlos

Cuando uno se propone perder peso, hay muchos obstáculos que superar. Por todas partes oímos que es la epidemia de este siglo, que aumenta el riesgo de un número nada despreciable de cánceres, que predispone a un sinfín de patologías, por no hablar del componente estético y de la autoestima. Todas estas razones poderosas están ahí en un runrún permanente. Pero por otro lado, si fuera tan sencillo eliminar esos kilos, es evidente que no habría tantas personas con ese problema. Vamos a analizar las dificultades más habituales y cómo intentar salvarlas. 1.-En este momento no me encuentro con fuerzas Como humanos que somos, no siempre tenemos la voluntad férrea para poder mantener durante un periodo más o menos prolongado la disciplina que implica el seguir unas pautas dietéticas con rigor. Hay dos elementos que hay que valorar: El primero es que, afortunadamente, ya contamos con algunos medicamentos que pueden ayudar a bajar de peso y a comer menos; lo cual no es una herramienta baladí. Naturalmente, siempre con la indicación y supervisión de un médico, ya que cualquier fármaco tiene sus contraindicaciones e interacciones con otros medicamentos. Lo que es útil para otra persona no tiene por qué ser igual para mí. El segundo es que, por poco que sea el peso que consigamos bajar, el beneficio para nuestra salud es incuestionable. Multitud de estudios lo demuestran. Esta debe ser una razón poderosa para intentarlo, aunque no se consiga llegar a la meta ideal: es mejor bajar un poco de peso que nada. 2.-La jornada laboral En esta sociedad que nos ha tocado vivir, cada vez es más habitual disponer entre semana de poco tiempo para dedicarlo a otras cosas que no sea trabajar o descansar, lo cual supone un hándicap importante para el tema que nos ocupa. Llevar a cabo una dieta de adelgazamiento equilibrada implica tener que abastecerse de los alimentos necesarios, preparar los platos (por sencillos que éstos sean) y, si se come en un restaurante o con un catering de empresa, estar ojo avizor constantemente para saber qué platos elegir y no sucumbir a las otras ofertas, que seguramente, serán mucho más apetecibles. Para vencer esta importante dificultad, habrá que emplear todos los recursos que estén al alcance de nuestra mano: Procuraremos realizar la compra el fin de semana, de forma que tengamos los ingredientes necesarios para elaborar nuestra dieta a lo largo de la semana. Podemos recurrir, si es posible, a algún familiar o persona que nos facilite la elaboración de los platos en caso de que veamos que nos suponen mucho trabajo o que nos cuesta demasiado cocinar. Debemos intentar que el menú familiar sea único, ampliando para el resto de la familia lo que convenga. Cuando tengamos que comer en restaurante, es fundamental que no bajemos la guardia y nos ciñamos a las recomendaciones que nos hayan pautado para seguir el...

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Si tu pareja está a dieta, tú bajarás de peso también

Creado El 12 febrero, 2018 | 0 Comentarios

Si tu pareja está a dieta, tú bajarás de peso también

Si tu pareja está a dieta, tú inevitablemente también lo estarás, al menos en parte. Es lo que demuestra un estudio realizado por el programa Weight Watchers: observaron que si uno de los miembros de la pareja se somete a un programa de pérdida de peso, la otra persona es posible que también pierda peso, por un efecto dominó. Concretamente, el tercio de los cónyuges perdieron un 3% o más de su peso inicial, siempre y cuando hayan estado dispuestos a perder peso. Esta investigación fue liderada la doctora Amy A Gorin, profesora de Ciencias Psicológicas del Instituto para la Colaboración en Salud, Intervención y Política en la Universidad de Connecticut. Ella y su equipo trabajaron con 130 parejas con sobrepeso u obesidad, en las que un cónyuge participaba en un programa de pérdida de peso y el otro solo asistía a las evaluaciones. Los participantes fueron divididos en dos grupos: 65 se sometieron al programa Weight Watchers y los otros 65 se convirtieron en el grupo de control y recibieron un folleto con información sobre alimentación saludable, ejercicio y control de peso. A los tres meses, el grupo del programa Weight Watchers había perdido significativamente más peso que los del grupo de control: un 3,6% respecto a un 2,1%. Los cónyuges también habían perdido: un 1,5% de su peso inicial. A los seis meses, el primer grupo había perdido un 4,5% de su peso y el segundo grupo un 3,2%. En este tiempo, los cónyuges que no habían sido tratados habían perdido un 2% de su peso inicial. La responsable del estudio afirma que cuando una persona cambia su comportamiento, las personas de su entorno próximo también lo hacen. Si el paciente intenta perder peso, sus nuevos comportamientos saludables pueden beneficiar a otros en sus...

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¿Por qué dieta me decido?

Creado El 8 enero, 2018 | 0 Comentarios

¿Por qué dieta me decido?

Tras los excesos de estas Fiestas y el comienzo de un nuevo año muchos se plantean bajar de peso. La oferta de dietas es tan variopinta que hay que aplicar filtros para decidirse por alguna opción. ¿Qué requisitos debe cumplir una dieta para que me decante por ella? Lo primero que debo tener presente es que se adecúe lo más posible a mis circunstancias personales: gustos, horarios, condicionantes laborales… De no ser así, cuanto más se distancie de mi realidad, más posibilidades de recaída tendré. En segundo lugar, debe haber una gran variedad de alimentos en su composición. En este caso, se puede decir que cuanto mayor, mejor. La variedad de ingredientes proporciona variedad de nutrientes. Es por ello que las dietas restrictivas de determinados grupos de alimentos terminan generando carencias y, probablemente, alteraciones en el organismo por desequilibrio en los aportes diarios. En tercer lugar, debe ser atractiva. No debemos prescindir del elemento placentero del comer. Es posible que tenga que modificar algunos hábitos en ese sentido, pero, si la propuesta es capaz de seducirme, se podrá producir un cambio sostenible en mi modo de alimentación, de forma que, tras conseguir la pérdida de peso, no retorne a mis costumbres inadecuadas previas. He seleccionado algunas de las dietas más en boga para analizar. Obviamente, circulan muchísimas más, pero creo que, para comenzar, puede ser interesante conocer las razones que hacen recomendables o no estas dietas.   DIETA CETOGÉNICA O Very LCHF (Low Carb High Fat) – Muy Baja En Carbohidratos y Alta en Grasas La ingesta diaria de carbohidratos (CH) recomendada, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), debe oscilar entre el 45 y el 60% del total de las calorías ingeridas. Hay tres tipos de dietas bajas en carbohidratos: –Dieta Moderada en Carbohidratos (26-45% de las calorías diarias). –Dieta LCHF – Baja en Carbohidratos y Alta en Grasas – (menos del 26% del aporte energético o menos de 130 g diarios de CH). –Dieta Very LCHF o Cetogénica (menos del 10% de CH o 20-50 g diarios de CH). La LCHF produce un cierto grado de cetosis, lo que disminuye el apetito y puede ayudar a perder peso. Al ser superior la ingesta de proteínas, el efecto termogénico de éstas (el gasto de energía que requieren para metabolizarse) es mayor, lo que también contribuye a la pérdida de peso. La excreción de cetonas por sudor y orina también requiere energía, lo que supone otro elemento coadyuvante para la pérdida de peso. Si los carbohidratos que se suprimen son los almidones y los de rápida absorción (pan, pasta…), pero se mantienen los glúcidos complejos y los alimentos ricos en fibra (vegetales, legumbres y frutos secos), puede ser beneficiosa para evitar la diabetes y disminuir los triglicéridos circulantes. Eso sí, esta dieta requiere un control periódico del Colesterol LDL. La Dieta cetogénica o Very LCHF ya son palabras...

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Realizar cuatro comidas al día reduce el riesgo de obesidad abdominal

Creado El 7 septiembre, 2017 | 0 Comentarios

Realizar cuatro comidas al día reduce el riesgo de obesidad abdominal

La Fundación Española de Nutrición (FEN) y Anibes han lanzado un estudio en el que buscan las mejores estrategias de alimentación para reducir la obesidad. Ha sido publicado en la revista Public Health Nutrition y se titula “Diferencias en los patrones alimentarios y horarios de ingesta de las comidas con respecto a la obesidad abdominal en el estudio científico Anibes”. Este trabajo se centra en analizar la relación que existe entre la frecuencia de las comidas, la duración, los patrones de consumo e ingesta de energía y la obesidad abdominal. “Los hábitos de alimentación de las mujeres eran más adecuados que los de los hombres, ya que realizaban un mayor número de ingestas al día, se saltaban menos comidas y las dedicaban un mayor tiempo. Por su parte, los hombres realizaban una mayor ingesta de energía después de las dos de la tarde y durante las cenas. Además de esto, los hombres consumían más huevos o carne, mientras que en las mujeres era más alto el consumo de pescado, fruta, cereales integrales y lácteos“, señala la catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid Rosa Mª Ortega. También se ha observado que realizar cuatro o más comidas diarias se relaciona con un menor riesgo de padecer obesidad abdominal. Ortega apunta que “los individuos con obesidad abdominal se saltaban con mayor frecuencia la merienda y dedicaban menos tiempo a la ingesta de media mañana y más a la comida que aquellos sin obesidad abdominal”. No es el primer trabajo que apunta a la necesidad de realizar todas las comidas como medida protectora de la obesidad. “Varios estudios recientes han sugerido que algunas características de la conducta alimentaria, como saltarse el desayuno, comer más de la ingesta total de energía del día durante la tarde, comer fuera de casa con frecuencia y realizar un menor número de comidas diarias, así como el picoteo entre horas, están asociadas con un mayor riesgo de padecer sobrepeso u obesidad“. Además, se ha observado que las personas con obesidad abdominal dedican menos tiempo a la comida de media mañana que aquellos que no. La variedad de la alimentación es mayor, según estos datos, en las personas sin obesidad abdominal, “grupo en el que se consumían más cereales, cereales integrales y productos lácteos”. Con estos resultados, los expertos se plantean la necesidad de trabajar en estrategias de alimentación que incluyan ”la realización de al menos cuatro comidas al día donde el desayuno suponga menos del 25 por ciento de la ingesta total de energía, introduciéndose comidas a media mañana y a media tarde que supongan más del 15 por ciento de la ingesta total de energía y se intente que la comida se lleve a cabo en un horario apropiado y no exceda del 35 por ciento de la ingesta energética total”....

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El 30% de la población mundial padece problemas de salud relacionados con la obesidad y el sobrepeso

Creado El 29 junio, 2017 | 0 Comentarios

El 30% de la población mundial padece problemas de salud relacionados con la obesidad y el sobrepeso

La obesidad y el sobrepeso ya son un problema de salud. Según una investigación publicada en The New England Journal of Medicine, el 30% de la población mundial (lo que equivale a unos 2.200 millones de personas) tiene actualmente problemas de salud relacionados con la obesidad y el sobrepeso. Los problemas de peso provocan un aumento en el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes o varios tipos de cáncer. Este estudio se realizó en 195 países y un seguimiento durante 25 años (desde 1980 hasta 2015). Además, esta investigación incluye también análisis de otros estudios sobre los efectos del exceso de peso y qué posible relación puede existir entre un IMC elevado y algunos tipos de cáncer y leucemia. Según estos datos, casi el 40% de todas las muertes atribuidas a un peso excesivo en 2015 (unos 4 millones en total) fue de personas con un IMC entre 25 y 30, es decir, con sobrepeso pero sin llegar a ser obesas. Los problemas de sobrepeso y obesidad empiezan en personas cada vez más jóvenes, lo que puede traducirse en un aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión o enfermedad renal crónica. También se sabe que el exceso de peso es factor de riesgo en trastornos musculoesqueléticos y que existen suficientes evidencias como para pensar en la relación entre un alto IMC y cánceres como el de esófago, el de colon y recto hígado, páncreas, mama, útero, ovario, riñón, tiroides o leucemia. ¿Cómo actuar ante estos datos? Muchas son las organizaciones que reclaman que la obesidad empiece a tratarse y a considerarse una enfermedad, como por ejemplo la Asociación Médica Americana, la Asociación Médica de Canadá o la Federación Mundial para la Obesidad. Basta con pequeños cambios: abandonar los malos hábitos, la comida basura y las bebidas azucaradas, y empezar a apostar por una dieta sana, equilibrada y acompañada de ejercicio y hábitos...

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