VENTAJAS PARA LA SALUD DE LA ALIMENTACIÓN EN VERANO

Creado El 20 junio, 2018 | 0 Comentarios

VENTAJAS PARA LA SALUD DE LA ALIMENTACIÓN EN VERANO

La época estival, desde el punto de vista de la nutrición, es muy favorable. Por una parte, al haber más horas de sol, es más factible tener un buen nivel de vitamina D. Actualmente, un porcentaje nada despreciable de la población tiene déficit de esta vitamina, lo cual no favorece nada la densidad ósea; pero es que, además, se asocia el tener un nivel alto circulante de vitamina D con un bajo riesgo de cáncer colorrectal, según se acaba de publicar en el Journal of the National Cancer Institute. Conviene recordar que, tras tomar alimentos ricos en vitamina D, como los lácteos, el salmón, el atún o las almendras, para ser eficaz necesita transformarse en 25 (OH) Colecalciferol merced a los rayos UV. Por eso, el verano es un buen aliado en este aspecto. De paso, recordar que, ya que el tiempo acompaña, hay que programarse la rutina de los paseos al aire libre, que también contribuyen a mejorar nuestra salud osteoarticular y cardiovascular. De otro lado, el calor predispone a tomar más alimentos frescos sin cocinar (ensaladas, gazpachos, sorbetes…). La cocción elimina el contenido de varias vitaminas en los alimentos (Vitamina C, B1, B2, B6, B12 y Ácido Fólico). Si se consumen alimentos de proximidad, de forma que no haya transcurrido mucho tiempo desde su recolección hasta su consumo, y sin cocinar, el aporte vitamínico va a ser mayor. Además, la variedad de frutas disponible en verano es muy superior a otras épocas del año (refiriéndonos a las frutas que no han recorrido medio globo terráqueo para ser consumidas), lo cual supone un refuerzo a nuestra tendencia natural a ir cambiando los alimentos que tomamos diariamente; de forma que nos resulta mucho más fácil tener dónde escoger y será difícil que, dentro de toda la oferta que se nos presenta en verano, no haya ninguna fruta que nos apetezca. Es de sobra conocido lo recomendable que es consumir fruta, precisamente por ser una fuente importante de vitaminas y fibra vegetal, entre otras cosas. En cuanto a pescados, el verano es el periodo del bonito. Es éste un pescado que, siendo azul (omega 3), no tiene los inconvenientes del atún en lo que a metales pesados se refiere; por lo que no hay ninguna restricción en la frecuencia de su consumo. Además, el aporte calórico del bonito es menor que el del atún. Hay que aprovechar esta época para consumirlo Las sardinas también son un pescado altamente recomendable por su contenido en omega 3, yodo, vitaminas A, E y D, fósforo y calcio, entre otros nutrientes. El problema en invierno es que dejan un olor muy penetrante en los interiores al cocinarlas. Por eso, el verano proporciona una oportunidad estupenda para poder prepararlas al aire libre. Por último, recordar que, a la hora de escoger un helado, siempre es más recomendable un sorbete natural que un helado con nata...

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CINCO RECOMENDACIONES PARA PERDER PESO DE FORMA EQUILIBRADA

Creado El 11 mayo, 2018 | 0 Comentarios

CINCO RECOMENDACIONES PARA PERDER PESO DE FORMA EQUILIBRADA

La doctora Luzón ofrece cinco consejos para perder peso de manera equilibrada.  1.-RACIONES ABUNDANTES DE VERDURA PREPARADA CON POCA GRASA Tanto en la comida como en la cena. Utilizar una cucharada de aceite de oliva virgen extra para cada plato. Los vegetales frescos con los que hay que moderarse en la cantidad son: guisantes, aguacate, alcachofas, zanahoria, patata y remolacha. Además de ser necesario tomar una buena cantidad de alimentos vegetales diariamente para cubrir los requerimientos y mantener la microbiota intestinal en óptimas condiciones (imprescindible para el buen funcionamiento de todo nuestro organismo), la sensación de plenitud que genera un buen plato de verdura contribuye a no tener necesidad de tomar otros alimentos menos necesarios y más calóricos. Respecto a la fruta, es necesaria pero no quiere decir que se pueda consumir sin límite. Hay frutas que proporcionan más energía que otras, por lo que habrá que tomar menos cantidad: plátanos, melocotones, paraguayas, peras, manzanas, mango. Por poner algunos ejemplos. 2.- INTENTAR MANTENER LOS HORARIOS DE COMIDAS Es conveniente tomar algo a media mañana y a media tarde, pero también es importante intentar que el almuerzo sea antes de las 15 h (un estudio demuestra que la misma comida ingerida después de esa hora, engorda más). También hay que procurar que no haya mucho desfase horario de comidas entre los días laborables y los festivos. Nuestro organismo tiene un reloj interno que no conviene desajustar mucho para que la secreción hormonal diaria no se altere. Además, el tejido graso también tiene su propio reloj. 3.- EVITAR LOS ALIMENTOS DE ALTO CONTENIDO GRASO Quesos: cuanto más curados, más grasa a igualdad de peso. Embutidos: consumir los más magros. Ahora que comienzan las barbacoas cuidado con chorizo, panceta, longanizas, etc. Otro tanto respecto a los patés. Helados: mejor los sorbetes o los elaborados con yogur. Bollería y repostería: siempre tienen un alto contenido graso y, además, la mayoría de las veces, se trata de una grasa nada beneficiosa. Carnes y pescados grasos: No hay que evitarlos, pero sí tomar una cantidad más moderada que los correspondientes más magros: cordero, cochinillo, cerdo, salmón, atún… las raciones serán más discretas que las de carnes magras o pescados blancos. 4.- DORMIR LO NECESARIO Está demostrado que dormir poco engorda, entre otras razones, porque se come más y de forma más caótica, además de otras causas de índole hormonal. Hay que intentar reservar el tiempo debido al descanso. Esto también implica lo dicho anteriormente respecto a los horarios de comidas: hay que procurar que no haya mucho desfase de horarios de sueño entre los días laborables y los de asueto. 5.- EL EJERCICIO FÍSICO ES FUNDAMENTAL No solamente porque ayuda a evitar que nos anquilosemos y a que nuestro sistema circulatorio se active, sino porque también contribuye a moderar el apetito. Cualquier ejercicio es mejor que ninguno. Es muy importante evitar el sedentarismo radical. Nunca...

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Los jóvenes obesos también multiplican su riesgo de sufrir cáncer prematuramente

Creado El 4 abril, 2018 | 0 Comentarios

Los jóvenes obesos también multiplican su riesgo de sufrir cáncer prematuramente

Un estudio publicado en la revista “Obesity” concluye que un índice de masa corporal de más de 30 en adultos jóvenes puede conllevar graves problemas de salud, entre ellos un aumento en el riesgo de desarrollar hasta 13 tipos de cáncer: de mama, colorrectal, riñón, endometrio, tiroides, páncreas, hígado, mieloma, gástrico, meningioma, ovario, esófago y vesícula. Los casos de cáncer en adultos jóvenes se están incrementando. Es más, según datos del estudio, casi un 10% de los tumores de mama y el 25% de los nuevos casos de cáncer de tiroides se dan en personas de 20 a 44 años. La obesidad provoca el aumento del riesgo de sufrir todos estos tipos de cáncer, ya que amplifica los mecanismos celulares que promueven su desarrollo y acelera su progresión. Los investigadores trabajaron con datos extraídos de los estudios de la Universidad Case de la Reserva Occidental de Cleveland (EEUU), analizando datos de más de 100 investigaciones con animales, ensayos clínicos y estudios epidemiológicos y comprobaron que la obesidad infantil y juvenil pueden tener un efecto duradero que termine derivando en cáncer. Uno de los autores del estudio, Nathan Berger, asegura que “si eres obeso, tienes un mayor riesgo de cáncer. Y si pierdes peso, mejora el pronóstico y puede reducirse el riesgo, pero nunca desaparece por completo. Incluso, si una vía se bloquea con éxito, el cáncer inducido por la obesidad toma otro camino”. El motivo es que la obesidad provoca cambios en el ADN que se acumulan con el tiempo y que incluyen marcadores genéticos y modificaciones epigenéticas que se mantienen hasta mucho tiempo después de perder peso. Pero además,  esta enfermedad altera el metabolismo y causa desequilibrios hormonales que pueden ayudar a las células tumorales a subsistir; altera la flora microbiana en el intestino, causando un predominio de microorganismos que favorecen el cáncer; y el reflujo gastroesofágico (tan frecuente en obesos) provoca daños que incrementan el riesgo de cáncer de esófago. Dado que los cambios pueden permanecer incluso después de haber adelgazado, es conveniente hacer saber al médico de cabecera si se ha sido obeso de pequeño o en la juventud para que lleve un seguimiento más exhaustivo. Esta es otra razón más para prevenir esta pandemia que afecta a 110 millones de niños y adolescentes en el mundo y de que se tome conciencia en todas las instancias: padres, escuelas, industrias y gobiernos de la seriedad del...

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Otros enemigos de la dieta: Las vacaciones

Creado El 20 marzo, 2018 | 0 Comentarios

Otros enemigos de la dieta: Las vacaciones

Una vez finalizado el XIV Congreso de la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad), en el que se han tratado las perspectivas actuales para abordar el manejo de esta enfermedad, que afecta a 300 millones de personas en el mundo y a un billón de personas con sobrepeso, me gustaría hacer un breve resumen de lo tratado y aportar mi granito de arena en lo que al modo de rebajar esta cifra se refiere; lo que, al fin y al cabo, es lo que buscamos todos los que nos dedicamos a tratar a personas con sobrepeso u obesidad. Cada vez vamos conociendo más los múltiples elementos que condicionan el hecho de que haya un desequilibrio entre ingreso y gasto de energía: factores genéticos, metabólicos, la microbiota (composición de las bacterias intestinales), el reloj interno, el entorno y sus condicionantes, el tipo de dieta, la actividad física y otros muchos que no voy a mencionar aquí por no entrar en tecnicismos. A medida que se va avanzando en el conocimiento de todos estos determinantes, nos vamos acercando más a la posibilidad de desarrollar una dieta individualizada para cada sujeto y poder determinar su composición concreta en nutrientes. Lo que es evidente es que nuestro organismo aún está programado para sobrevivir en épocas de carestía y no de sobreabundancia de alimentos, por lo que la tendencia natural es a generar depósitos de reserva para cuando “no haya”. En la actualidad, el 60% de la población adulta en los países desarrollados tiene sobrepeso u obesidad y en los países en desarrollo ya alcanza al 30%. A la hora de intentar revertir esta situación, no todos los individuos se comportan igual: hay quien modificando sus hábitos alimenticios y aumentando su actividad física, consigue normalizar su peso y mantenerlo; pero también están los que, pese a llevar una dieta y realizar ejercicio, no consiguen el objetivo. Para este último grupo, solo quedan dos alternativas (sin prescindir de las anteriores): los fármacos, o la cirugía, o ambos. En lo que respecta a los fármacos, en la actualidad disponemos de algunos que consiguen una disminución de peso relativa y una mejora del perfil metabólico del paciente; pero aún es insuficiente. Se han expuesto en el Congreso diversas vías de investigación, aún en fase experimental, bastante prometedoras. Como quiera que, en todos los casos de sobrepeso u obesidad, es necesario un replanteamiento en el modo de comer y que éste debe de ser definitivo y no puntual para evitar volver a la situación inicial, voy a centrarme esta vez en otro Enemigo de una Dieta de Adelgazamiento: LAS VACACIONES No me refiero a periodos cortos, como puede ser un fin de semana o un “puente”, sino a descansos de dos o más semanas, como las vacaciones navideñas o estivales. Es un hecho que he ido constatando a lo largo de mi ejercicio profesional y...

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Dieta vegetariana o dieta mediterránea: ¿Cuál es mejor para adelgazar y reducir el riesgo cardiovascular?

Creado El 2 marzo, 2018 | 0 Comentarios

Dieta vegetariana o dieta mediterránea: ¿Cuál es mejor para adelgazar y reducir el riesgo cardiovascular?

¿Qué dieta es mejor para adelgazar y para reducir el riesgo cardiovascular: la vegetariana o la mediterránea? Eso es lo que se ha preguntado un grupo de investigadores que ha llevado a cabo durante tres meses un estudio que concluye que seguir una dieta lacto-ovo-vegetariana baja en calorías o una mediterránea también baja en calorías, ambas son beneficiosas para bajar peso y reducir el riesgo cardiovascular. Para llegar a esta conclusión, el equipo del doctor Francesco Sofi, de la Universidad de Florencia, llevó a cabo un estudio con 118 participantes de edad media de 51 años, la media del peso era de 81 kg y el IMC promedio de 31. Los participantes en el estudio siguieron una dieta lacto-ovo-vegetariana o una dieta mediterránea durante tres meses. En todos los casos recibieron consejo nutricional para seguir un patrón de alimentación u otro. Además, todos comieron la misma cantidad de cereales, frutas, verduras, patatas, dulces y aceite de oliva, aunque, en el caso de la vegetariana añadieron más legumbres, frutos secos, semillas de lino, aguacate (para compensar el déficit de ácidos grasos esenciales provenientes del pescado), huevos y productos lácteos. El número de calorías era similar en ambas dietas, así como la proporción de nutrientes (50-55% de glúcidos, 25-35% de grasas y 15-20% de proteínas). Tres meses después de comenzar con esta dieta, se observó que los participantes habían perdido una media de 1,88 kilos los que seguían una dieta vegetariana y 1,77 kg  los que seguían la mediterránea. La pérdida de masa grasa fue similar en ambos casos. En cuanto al riesgo cardiovascular, el 44% del total de los participantes que llevó a cabo la dieta lacto-ovo-vegetariana mejoró su riesgo cardiovascular, bien por haber disminuido el Colesterol total, el Colesterol LDL, los Triglicéridos, o por haber reducido el IMC. De los que siguieron la dieta mediterránea, el 34% del total del grupo mejoró su riesgo cardiovascular. La dieta vegetariana, por ser baja en colesterol, grasa y ácidos grasos saturados ayuda a tener unas tasas más bajas de colesterol y la mediterránea ayuda a reducir los niveles de triglicéridos. Esta investigación demuestra que si una persona “desea seguir una dieta vegetariana puede obtener un efecto beneficioso como con la dieta mediterránea. Lo más importante es pedir asesoramiento e instrucción a un nutricionista experto para evitar posibles deficiencias, como, por ejemplo, de vitamina B12”, afirma el doctor Sofi. Lo importante no es tanto centrar el debate en si carne sí o no, sino centrarse más en el resto de los nutrientes. Una dieta saludable debe ser rica en vegetales, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos,  y baja en cereales refinados, comidas procesadas con azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio. Debe ser sostenible y...

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