Los alimentos rojos, púrpura y azules reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular

Creado El 12 noviembre, 2018 | 0 Comentarios

Los alimentos rojos, púrpura y azules reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular

El color de los alimentos influye en sus propiedades: los alimentos rojos, púrpura o azules ayudan a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular debido a las antocianinas, unos pigmentos hidrosolubles que están en las vacuolas de las células vegetales de estos alimentos y que pertenecen al grupo de los flavonoides. Se trata de la conclusión de un estudio realizado por el Departamento de Ejercicio y Rehabilitación Deportiva de la Universidad de Northumbria (Reino Unido) y  publicado en la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition. La autora de este trabajo, Glyn Howatson, afirma que “nuestro análisis es la evaluación más amplia y completa de la asociación entre el consumo de antocianinas en la dieta y el riesgo de enfermedad cardiovascular”. Para llegar a esta deducción, se ha realizado la revisión sistemática y el meta análisis de 19 estudios diferentes, con un total de 602.000 participantes adultos procedentes de Estados Unidos, Europa y Australia. En estos, se comparaba el consumo de antocianinas y la aparición de enfermedad cardiovascular y se comprobó que las personas con mayor consumo de antocianinas (es decir, más ingesta de alimentos rojos, púrpuras y azules) tenían un riesgo un 9% inferior de sufrir una enfermedad coronaria y un 8% menos riesgo de morir por motivos relacionados con una enfermedad cardíaca. Además, este estudio también señala que el consumo de antocianinas se relaciona con una mejora en los niveles de colesterol, triglicéridos o presión arterial, así como con un riesgo menor de sufrir diabetes tipo 2 e incluso de muerte prematura. También protegen los capilares de la retina, ayudando a una mejor visión. Además, tienen propiedades antioxidantes y ayudan a prevenir enfermedades infecciosas del sistema urinario. Estos pigmentos se encuentran en las moras, arándanos, frambuesas, grosellas, cerezas, ciruelas, uvas y lombarda, entre otros...

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La dieta mediterránea reduce el riesgo de degeneración macular por la edad

Creado El 2 noviembre, 2018 | 0 Comentarios

La dieta mediterránea reduce el riesgo de degeneración macular por la edad

Un beneficio más de la Dieta Mediterránea, esta vez para nuestros ojos: el seguimiento de una dieta mediterránea reduce las posibilidades de desarrollar Degeneración Macular relacionada con la edad (DMAE). Es la conclusión de un trabajo que se ha presentado en la reunión anual de la Asociación para la Investigación en Visión y Oftalmología en Honolulu (Hawai). La principal investigadora, la Dra. Benedicte MJ Merle de la Universidad de Burdeos (Francia), señala que “una mayor adherencia a la dieta mediterránea está asociada con un 39% menos de riesgo de desarrollar una DMAE avanzada”. Para llegar a esta conclusión, el equipo de investigadores de la Dra. Merle trabajó con la base de datos del Consorcio EYE-RISK de Rotterdam, incluyendo a 4.446 participantes de 55 años o más y 550 de 73 años y más del estudio ALIENOR sobre la relación entre nutrición y enfermedad ocular. En total 117 participantes del estudio de Rotterdam y 38 del ALIENOR desarrollaron DMAE. Los investigadores recopilaron información de la dieta de los sujetos al inicio del estudio a partir de unos cuestionarios en los que se preguntaba sobre la frecuencia de los alimentos y asignaron una puntuación entre 0 y 9 en función del consumo de frutas, verduras, cereales, legumbres, pescado, carne, productos lácteos y alcohol, también teniendo en cuenta la edad, el sexo, el grado de DMAE al inicio, ingesta total de energía, IMC, diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión. Se comprobó que aquellos que tenían una puntuación más alta (por hacer mayor seguimiento de la dieta mediterránea) tenían un menor riesgo de sufrir degeneración macular por la edad. La experta Jessica D. Todd, instructora clínica y directora de programas del departamento de nutrición de la Georgia State University (Atlanta) ha señalado al respecto de esta investigación que “se ha demostrado que la dieta es un factor de riesgo importante en el desarrollo de la DMAE. La luteína y la zeaxantina (carotenoides que se encuentran ampliamente en los vegetales verdes, amarillos y rojos), así como los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, presente en pescados grasos como el salmón, la caballa y las sardinas, son nutrientes clave que reducen el riesgo de desarrollo y avance de la degeneración macular por la edad”. Además, Todd también apunta que “la dieta desempeña un papel en la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas”. Por ello, “educar sobre cómo adherirse a un patrón de alimentación saludable, como la dieta mediterránea, podría afectar la salud del paciente a gran escala”. Según la OMS, la DMAE es la tercera causa mundial de discapacidad visual y la principal causa de discapacidad visual en los países industrializados, y de ahí la importancia de la investigación sobre su prevención y...

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ENCUENTRAN RELACIÓN ENTRE LA ALTERACIÓN DE LA MICROBIOTA INTESTINAL Y EL ALZHEIMER 

Creado El 22 octubre, 2018 | 0 Comentarios

ENCUENTRAN RELACIÓN ENTRE LA ALTERACIÓN DE LA MICROBIOTA INTESTINAL Y EL ALZHEIMER 

Un nuevo hallazgo que podría suponer el inicio de un posible tratamiento para la enfermedad de Alzheimer se ha presentado en el 31 Congreso Europeo de Neuropsicofarmacología: los pacientes con enfermedad de Alzheimer tienen alteraciones en la microbiota intestinal que pueden estar relacionadas con un aumento de las endotoxinas bacterianas en la sangre. Para llegar a esta conclusión, el equipo de Nicola Lopizzo, del Laboratorio de Psiquiatría Biológica del Centro IRCCS Fatebenefratelli de Brescia (Italia), realizó un estudio con un total de 55 participantes con el objetivo de investigar los posibles cambios en los microbiomas asociados a la enfermedad de Alzheimer, 30 de ellos con Alzheimer que dieron positivo en la prueba de beta-amiloide, y 25 personas de control sin deterioro cognitivo que dieron negativo en dicha prueba. Además, repitieron esta prueba a los dos y a los cuatro meses para comprobar si persistía con el tiempo esta diferencia sustancial en la microbiota. Las muestras de sangre que les tomaron mostraron también que los niveles séricos de una endotoxina bacteriana común eran más altos en pacientes con enfermedad de Alzheimer que en personas sanas, lo que puede acercar a la realidad la hipótesis actual de la naturaleza inflamatoria del Alzheimer. Lopizzo, sin embargo, es cauto y apunta que, aunque existen diferencias en la microbiota entre los dos grupos, todavía no es posible decir en esta etapa qué efectos podría tener cada alteración. El investigador señala que no está claro cuál es la causa de las diferencias en la microbiota intestinal en pacientes con Alzheimer y aquellos que no tienen la enfermedad. “Nuestros datos sugieren la presencia de una composición específica de microbiota intestinal relacionada con la enfermedad de Alzheimer”, afirman los investigadores que, además, sugieren que esto puede desempeñar un papel en la patología de la enfermedad al desencadenar una barrera intestinal más permeable. Hasta ahora se había creído que la inflamación desempeñaba un papel central en el desarrollo de esta enfermedad y este estudio puede ser la confirmación de ello y, por tanto, un primer paso para dar con un tratamiento de Alzheimer enfocado a este órgano. Otras investigaciones recientes han mostrado cómo la dieta, particularmente los patrones de alimentación en general, pueden estar relacionados con la salud cerebral, el deterioro cognitivo e incluso la demencia a medida que envejecemos, añade Heather Snyder, directora principal de operaciones médicas y científicas de la Asociación de Alzheimer, que también apoyó esta investigación. Snyder señala que, aunque la dieta y la microbiota intestinal es un área de investigación relativamente nueva para el Alzheimer y otras demencias, sí tenemos indicios sobre la conexión entre el microbioma intestinal y el cerebro y la posible influencia de la microbiota en la salud del mismo. Además, la experta añade que comprender estas conexiones probablemente nos brindará información valiosa sobre la biología que contribuye a la salud del cerebro y puede abrir la puerta a posibles...

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La dieta mediterránea se asocia con menor riesgo de depresión

Creado El 3 octubre, 2018 | 0 Comentarios

La dieta mediterránea se asocia con menor riesgo de depresión

El llevar una dieta saludable, concretamente, la Dieta Mediterránea con un elevado consumos de alimentos vegetales, y evitar ingerir alimentos procesados azucarados (que promueven la inflamación) se asocia con un menor riesgo de sufrir depresión, tal y como confirma un estudio realizado por la University College (Reino Unido). Este equipo, tras revisar  41 estudios publicados en lengua inglesa en los que se buscaba determinar la relación entre dieta y salud mental,  concluyen que se dispone de más datos que confirman que llevar una dieta saludable no sólo mejora la salud física, sino también la mental. Los trabajos que han revisado son exclusivamente los llevados a cabo con población sana, no fumadores, no inactivos físicamente y sin sobrepeso u obesidad. Camille Lassale, directora del estudio afirma que la Dieta mediterránea proporciona la evidencia más consistente del impacto de la dieta en la depresión, además de ser la más estudiada. Esta dieta aporta un gran número de alimentos con efecto antiinflamatorio, como los huevos, grasa de pescado, frutas, vegetales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva. La comida procesada rica en grasas trans, grasas saturadas y azúcares refinados tiene un elevado efecto proinflamatorio. Comparando ambos tipos de dieta, se puede afirmar que hay una relación inversa entre la depresión y la dieta antiinflamatoria. A mayor adherencia a este tipo de dieta, menor índice de depresión. Las posibles razones de esta relación serían que una dieta con alto contenido vegetal aporta fibra, vitaminas del grupo B y polifenoles que podrían tener un impacto directo sobre la estructura y función del cerebro, así como sobre los neurotransmisores. Por otro lado, muchos alimentos incluidos en la dieta mediterránea son ricos en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 que, además de ser antiinflamatorios, también reducen el estrés oxidativo y “pueden tener efectos directos sobre la plasticidad de las células cerebrales”. Otra posibilidad es que afecte positivamente al eje microbiota-intestino-cerebro, modulando la relación entre las bacterias intestinales y el cerebro. En definitiva, el análisis de todos estos estudios abre el camino para desarrollar ensayos clínicos encaminados a establecer una dieta saludable que contribuya a prevenir...

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La dieta mediterránea mejora la calidad del sueño en adultos mayores de 65 años

Creado El 25 septiembre, 2018 | 0 Comentarios

La dieta mediterránea mejora la calidad del sueño en adultos mayores de 65 años

Seguir una dieta mediterránea puede ayudar a mejorar la calidad del sueño en adultos entre los 65 y 75 años de edad, según una investigación realizada por la Universidad de Harokopio (Atenas, Grecia) llevada a cabo en más de 1600 adultos y publicado published online  el 5 de Septiembre en Geriatrics and Gerontology International La autora principal de este estudio, Mary Yannakoulia, profesora asociada de nutrición y comportamiento alimentario en el Departamento de Nutrición y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Salud y Educación de la Universidad de Harokopio, apunta que los hallazgos del presente estudio muestran que la calidad del sueño, más que la duración del mismo, se asocia positivamente con la adherencia a la dieta mediterránea en una gran muestra de adultos de 65 años o más. Hasta ahora se ha asociado la adherencia a un patrón dietético de tipo mediterráneo con múltiples efectos beneficiosos en las personas mayores, incluyendo la prevención del deterioro cognitivo. Este trabajo apunta a que también sería bueno para los hábitos de sueño de los adultos mayores. Esta investigación se ha hecho con un enfoque tanto de la dieta en su conjunto como del estado cognitivo de los participantes, Para ello, contaron con participantes del estudio longitudinal helénico de investigación del envejecimiento y la dieta, diseñado para estimar la incidencia del deterioro cognitivo, el Alzheimer y otros tipos de demencia en la población griega. En total, contaron con 1639 participantes que proporcionaron información sobre su dieta del mes anterior y patrones de sueño. Se dividió a los participantes en tres grupos en función de la adherencia a la dieta mediterránea. Se observó que aquellos con menor seguimiento de la dieta mediterránea tenían una peor calidad del sueño respecto a aquellas personas con una adherencia media y alta a este tipo de dieta. Además, se observó que no había diferencias entre hombres y mujeres pero sí con la edad. En participantes mayores de 75 años, la adherencia a la dieta mediterránea no tenía ningún efecto sobre la calidad del sueño. Aunque este estudio no puede establecer las relaciones causales, sí que sirve para “establecer hipótesis para futuras investigaciones”. Una de las posibilidades sería que la mala calidad del sueño está relacionada con niveles altos de inflamación y oxidación y este tipo de dieta tiene un alto contenido en sustancias antiinflamatorias y antioxidantes. Por otra parte, hay alimentos en el patrón dietético mediterráneo, como las aceitunas, algunos pescados o frutas de temporada, que son una buena fuente de melatonina, una neurohormona que modula los ritmos circadianos, lo que contribuye a mejorar la calidad del...

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