¿Puede la dieta calmar el dolor?

Creado El 11 octubre, 2016 | 0 Comentarios

dolor-dieta

La American Academy of Pain Management (Academia Americana de Gestión del Dolor) quiere lanzar una serie de recomendaciones dietéticas para que los médicos hagan a sus pacientes con dolor. El director de la misma, Robert Bonakdar, ha asegurado que están trabajando en desarrollar un libro blanco con las “cuatro o cinco cosas que son esenciales para que los médicos están trabajando con pacientes tengan en cuenta”.

La dieta puede influir en la inflamación, cambiar el microbioma, modular el sistema inmunológico, mejorar la función articular, eliminar los factores desencadenantes del dolor y reducir las deficiencias“, por lo que incluir las recomendaciones dietéticas en el tratamiento para evitar el dolor resulta más que necesario.

Para Bonakdar, “más del 60% de los alimentos consumidos están altamente procesados y la dieta occidental carece de frutas y verduras frescas y fibra”.

¿En qué puede afectar la alimentación? Por ejemplo: niveles elevados de la proteína CRP pueden aumentar el riesgo de dolor de espalda; la dieta occidental también cambia la estructura del microbioma, lo que puede afectar a la digestión. “Si no alimentamos nuestras células apropiadamente, o lo hacemos con productos tóxicos o inflamatorios, el resultado final va a ser la inflamación y el dolor“.

Alimentos recomendados

Para Bonakdar, alrededor del 70% de la población tiene una deficiencia de magnesio, y en torno al 20% “ni siquiera está recibiendo la mitad de las necesidades diarias de magnesio“. ¿En qué resulta esta carencia? “Las probabilidades de sufrir migraña aumentan 35 veces si hay deficiencia de magnesio”. Otro alimento del que hay carencias en las sociedades occidentales: la vitamina D, ya que una deficiencia de la misma puede hacer que los nervios estén hipersensibles.

Sin embargo, una dieta rica en polifenoles, fibra, fruta, verdura, grasas saludables y fuentes ‘buenas’ de proteínas beneficia al microbioma, aumenta la diversidad bacteriana y, al final, genera un impacto positivo sobre el dolor.

Preguntar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *