Proyecto europeo para el desarrollo de nuevos probióticos contra la obesidad, diabetes y depresión

Creado El 24 mayo, 2019 | 0 Comentarios

Proyecto europeo para el desarrollo de nuevos probióticos contra la obesidad, diabetes y depresión

Un proyecto europeo, llamado MyNewGut, financiado por la Unión Europea y coordinado por la investigadora del CSIC Yolanda Sanz, responsable del grupo de Ecología Microbiana, Nutrición y Salud del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA) de Valencia, muestra cómo una microbiota sana contribuye a regular el apetito, el metabolismo la glucosa, el peso corporal y la inflamación asociada a la obesidad. Asímismo relaciona la microbiota con el neurodesarrollo y la respuesta a estrés, que condicionarán el riesgo de desarrollar patologías crónicas metabólicas y mentales. MyNewGut (Microbiome Influence on Energy Balance and Brain Development Function into Action to Tackle Diet-Related Diseases and Behaviour) establece la relación entre dieta y microbiota intestinal, de forma que una dieta equilibrada influye en la composición de la microbiota intestinal que, a su vez, regula el metabolismo de nutrientes y el balance energético en el organismo humano, contribuyendo a disminuir el riesgo de padecer enfermedades asociadas a la obesidad y el estrés. Por el contrario, una dieta poco saludable reduce la diversidad de la microbiota, aumentando la proporción de proteobacterias (enterobacterias), potencialmente inflamatorias. Se hizo un seguimiento durante cuatro años a un grupo de niños con un peso inicial normal. Los que en este periodo desarrollaron sobrepeso tenían un mayor porcentaje de proteobacterias, lo que no ocurrió en los que mantuvieron su peso. En otro estudio, esta vez de intervención mediante un trasplante fecal, transfiriendo microbiota de donantes sanos a individuos con síndrome metabólico, se ha demostrado que una microbiota sana aumenta la expresión del receptor de dopamina del cerebro, contribuyendo a un mejor control del apetito, reduciendo la ingesta de alimentos. Sanz afirma que “estos hallazgos muestran por primera vez en humanos que la microbiota intestinal influye favorablemente en el control del balance energético y así mejora la salud metabólica, regulando el eje intestino-cerebro”. También se han analizado las consecuencias de las dietas con un elevado contenido proteico, así como respecto del tipo de proteínas (de origen animal, como la caseína, o vegetal, como las proteínas de soja) en voluntarios con sobrepeso. “Aunque las dietas ricas en proteínas son a menudo efectivas para perder peso, el aumento de la ingesta de proteínas también incrementa la proporción de productos proteicos que alcanzan el intestino grueso y son metabolizados por la microbiota del colon, generando compuestos tóxicos. Nuestro estudio demuestra, por primera vez, que no solo la cantidad de proteína de la dieta es importante, sino también su calidad, y que esto da lugar a la producción de un mayor o menor número de metabolitos tóxicos para el riñón fruto de la actividad de nuestra microbiota. Esto debería tenerse en cuenta en las futuras recomendaciones sobre las dietas altas en proteínas, sobre todo cuando se mantienen de forma prolongada”, afirma la investigadora. Se han identificado nuevas cepas bacterianas intestinales que podrían dar lugar a una nueva generación de probióticos, que posibilitarían el poder...

Leer más »

La United European Gastroenterology emplaza a los gobiernos a luchar contra la obesidad y las patologías digestivas

Creado El 22 mayo, 2019 | 0 Comentarios

La United European Gastroenterology emplaza a los gobiernos a luchar contra la obesidad y las patologías digestivas

El informe que han elaborado, Nutrition and Chronic Digestive Diseases, alerta del aumento en la prevalencia e incidencia de obesidad y sobrepeso en los países europeos. Se calcula que el 52% de la población europea mayor de 18 años tiene sobrepeso u obesidad, lo que genera morbilidades asociadas, con el consiguiente impacto en los sistemas de salud. Por ello, invitan a los responsables a tomar medidas para que mejoren la educación de sus ciudadanos con el objetivo de que adopten hábitos de vida saludables que ayuden a la prevención de estas patologías. En concreto, en nuestro país, el 22,8% de los varones y el 20% de las mujeres son obesos. En cuanto a la infancia, el 32,3% de los niños y el 29,5% de las niñas. Achacan este incremento a una mala elección de los alimentos, que incluye un alto consumo de alimentos ultraprocesados, que han contribuido a elevar el riesgo de desarrollar un amplio rango de patologías digestivas crónicas en Europa, incluyendo tumores digestivos, trastornos relacionados con el trigo, trastornos gastrointestinales funcionales, y obesidad. Los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales elaboradas a partir de ingredientes refinados (azúcar, almidones, aceites vegetales, sal) o sintetizados (grasas trans, proteína hidrolizada, aditivos). Algunos ejemplos son: los refrescos azucarados, embutidos, postres lácteos azucarados, galletas, bollería industrial o los cereales para el desayuno. Se caracterizan por su baja calidad nutricional, conveniencia (están listos para consumir en cualquier momento, sin necesidad de preparación), disponibilidad (el entorno favorece su consumo) e hiperpalatabilidad. El informe señala que los alimentos ultraprocesados aportan más de la mitad de la ingesta calórica en Europa. En España suponen el 61% del aporte energético medio. El rápido incremento en la ingesta de ultraprocesados podría influir en la creciente incidencia de cáncer. De hecho, un 10 por ciento de aumento en la proporción de consumo de ultraprocesados en la dieta se relaciona con una elevación del 12 por ciento de riesgo de todos los tipos de cáncer. En cuanto a los niños, se calcula que uno de cada tres niños en edad escolar tiene sobrepeso, siendo más prevalente la obesidad en los países del sur de Europa. España ocupa el cuarto lugar, siendo solo superada por Malta, Croacia e Italia. Lo achacan a un abandono del patrón de Dieta Mediterránea, que ha sido sustituido por el consumo de alimentos procesados. Recomendaciones del informe Están encaminadas a diseñar un plan europeo que reduzca el impacto y riesgo de las patologías digestivas. Limitar los productos poco saludables: Reducción del total de la energía que proviene del azúcar de hasta el 10% (menos de 50 gramos). Reducción de hasta el 10% del total de ingesta diaria que proviene de grasas saturadas. Se aconseja que menos del 1% del total de la ingesta calórica diaria provenga de grasas trans. Ingesta menor de 5 gramos de sal al día. Adoptar hábitos de vida saludable para alcanzar una alimentación...

Leer más »