La luz artificial por la noche influye en la obesidad

Creado El 25 Abril, 2016 | 0 Comentarios

¿En qué medida afecta la luz artificial nocturna a nuestros hábitos? Un estudio que ha realizado la Universidad de Haifa, en Israel, dice que mucho. Según este trabajo, los índices de obesidad pueden estar relacionados con la cantidad de luz artificial que hay después de que el sol se ponga: en las zonas en las que las personas tienden a vivir en la oscuridad después de que el sol se ponga, la obesidad tiene una incidencia menor que en aquellas zonas en las que la luz artificial se mantiene aún después de haberse escondido el sol.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores tomaron imágenes de satélites militares de EEUU y cómo de iluminadas estaban determinadas zonas, así como los datos de prevalencia de sobrepeso y obesidad de la Organización Mundial de la Salud. Observaron que la luz artificial influye en el exceso de peso en hombres y mujeres tanto como la comida basura.

“Debido a la luz artificial por la noche, a veces comemos en el horario equivocado, es decir, después de la puesta de sol, cuando nuestros procesos metabólicos son más lentos”, señala el investigador N. A. Rybnikova, de la Universidad israelí.

Se cree que la luz artificial pueda contribuir a la obesidad al suprimir la producción de melatonina, que ayuda a regular los ciclos de sueño. También se cree que esta luz pueda contribuir al jet lag social, o la alteración de los ritmos circadianos naturales del cuerpo, cosa que ocurre cuando una persona se despierta en horas distintas a sus relojes biológicos internos.

Otros factores que se han observado en esta investigación y que ayudan a predecir el riesgo de obesidad son la tasa de natalidad más alta, la urbanización, la ingesta calórica de aceites, grasas, carbohidratos…

“Las evidencias de que la exposición a luz artificial durante la noche está asociado a cambios en el metabolismo siguen acumulándose”, asegura la investigadora Laura Fonken. Otro investigador, Karatsoreos, agrega que “parece que estamos finalmente dándonos cuenta de que el sueño interrumpido y los ritmos biológicos están asociados a distintos problemas, entre los que se encuentran la obesidad o las enfermedades cardiovasculares”.

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